II. GIRO HUMANISTA: SOFISTAS Y SÓCRATES

1. CONTEXTO HISTÓRICO
2. CARACTERÍSTICAS DE LA SOFÍSTICA
3.PRINCIPALES REPRESENTANTES:
4. SÓCRATES CONTRA EL RELATIVISMO Y EL ESCEPTICISMO
MAPA CONCEPTUAL

PRESENTACIÓN SLIDESHARE
CRONOLOGÍA

socrates y sofistas

PRESENTACIÓN SOFISTAS Y SÓCRATES

CONTEXTO

Con los griegos se inician una serie de reflexiones éticas y políticas que llegan hasta nuestros días. Tales reflexiones no se hicieron en abstracto, sino que se enraízan en acontecimientos políticos concretos:

Con la expansión militar de los griegos hacia regiones como Tracia, Jonia, Magna Grecia, etc., se produjo al mismo tiempo un intercambio cultural que hizo anticuado el sistema de valores de la antigua sociedad aristocrática, en la que la separación radical entre nobles y plebeyos traía consigo una estructura de poder tiránica u oligárquica, basada en un código de valores según el cual los nobles (agathoi = "buenos") se consideraban a sí mismos como hermosos, valientes, justos, prudentes, moderados... muy superiores a los plebeyos (kakoi = malos, cobardes, feos, imprudentes, injustos...) El poder sólo podía estar sustentado por los mejores, es decir, por los agathoi. Pero cuando Grecia deja de ser principalmente una potencia expansionista y guerrera, alrededor del S. VII- VI a. C., y cuando, por lo tanto, el valor y la hombría (valores aristocráticos) pasan a un segundo término, se va imponiendo la necesidad de establecer otro tipo de relaciones, ya no basadas en la fuerza , sino en el comercio y en un nuevo código de normas jurídicas que lo regulara. Sin embargo, la sustitución de una sociedad meramente agrícola y aristocrática por otra de carácter mercantil y democrático se consumó (finales del S VI-segundo tercio del S.V a. C.) a través de terribles luchas civiles entre la aristocracia, que se resistía a perder el poder, y el pueblo, que aspiraba a conseguirlo.

Desde el 500-479 (primer tercio del S. V a. C.) se desarrollan las guerras médicas contra los persas. La importancia política de estas se debe a la innovación de las técnicas de guerra y el consiguiente ascenso de las clases más humildes. La victoria ya no depende del jinete costosamente armado (sólo un noble con recursos suficientes podía acceder a esta categoría), sino del hoplita(ciudadano de clase media capaz de costearse un escudo y una espada, por ejemplo) o del remero (clase baja). La nobleza pierde el monopolio de la defensa de la ciudad, y ya no puede justificar la usurpación del poder político. Los ciudadanos de clase media y baja reclaman su merecido protagonismo en la vida política.

Las reformas de Maiandros en Samos y Solón en Atenas durante la primera mitad del S. VI a. C. propiciaron el surgimiento de la democracia a finales del mismo siglo con Clístenes y a mediados del V con Pericles. Clístenes de Atenas implanta un gobierno popular basado en la igualdad política de todos los ciudadanos (isonomía). Elegidos los representantes de cada distrito (un total de 500) se reunían en la Asamblea y tomaban las decisiones oportunas para el gobierno de la polis. Pericles abrió el arcontado a las clases más bajas, y el tipo de democracia que promovió no era la representativa, sino la directa: cualquier ciudadano podía participar en la Asamblea.

Con Pericles Atenas experimenta uno de sus períodos más brillantes. No es extraño que muchos extranjeros (metecos) acudan a esta gran ciudad y se queden a vivir en ella, hasta el punto de que llegan a constituir un tercio de la población. Casi todos los sofistas, de los que luego hablaremos, son metecos atraídos por el florecimiento cultural de Atenas. Ahora bien, los metecos no eran considerados ciudadanos ni tenían derecho a la propiedad inmobiliaria. A la muerte de Pericles (429 a. C.) en plena guerra del Peloponeso contra Esparta y la consiguiente derrota de Atenas en el 404 a. C. se produce la toma de gobierno de los Treinta Tiranos (entre los que se encontraba un tío de Platón). Al año siguiente vuelven a instaurarse los usos democráticos, aunque claramente viciados por la demagogia y los abusos de poder. Tales hechos provocan un creciente desencanto en lo referente a la vida pública, a la función del ciudadano en el seno de la polis, y, por consiguiente, el repliegue del ciudadano hacia la vida privada. Si tomamos en consideración que durante la etapa más floreciente de la democracia el ser ciudadano y participar en al vida pública era la mejor forma de ser "humano", con el descrédito de la democracia la concepción misma de lo humano cambia, y el centro de interés deja de ser lo público, para dar paso al individualismo. En esta época de decadencia comienza Platón su filosofar, y algo más tarde su discípulo Aristóteles.

LOS SOFISTAS: CARACTERÍSTICAS GENERALES

Una visión más profunda en pdf. por Ricardo López Pérez

RAP DE LOS SOFISTAS

Aproximadamente en el año 450 a.C. la actividad cultural de las colonias se traslada a Atenas debido al gran auge que experimenta la economía ateniense y al clima que propicia la democracia. Esta última juega un gran papel en lo que respecta al cambio de rumbo que se va a experimentar en filosofía. En efecto, las ideas de igualdad política y social, gobierno del pueblo, libertad e imperio de la ley abren el camino a una serie de cuestiones, ya no relacionadas con la naturaleza, sino con el hombre. Sobre todo el tema de la ley provocará un gran debate en torno al origen: divino o natural, o convencional. En la época anterior a la democracia, en la que las leyes no eran escritas, se las consideraba de origen divino. Sin embargo en la época democrática, dado que las leyes ("nomoi") eran el resultado de una serie de acuerdos asamblearios, se las considera convencionales y por lo tanto carentes de valor absoluto (cada pueblo tiene leyes distintas y costumbres diversas. No ocurre lo mismo con las leyes de la naturaleza, las cuales permanecen invariables a lo largo del tiempo y la geografía. La contraposición entre "physis" y "nomos" fue uno de los temas favoritos de los sofistas.

Pero ¿quienes eran los sofistas? La palabra sofista, fue en principio sinónima se sabio, pero el término se le aplica a los sofistas con un matiz peyorativo, como queriendo señalar a una persona de "hábil engañador" o "falso y petulante sabio". Originariamente se utilizó como sinónimo de "sabio", es decir, persona experta en alguna actividad teórica o práctica. Posteriormente, en el siglo de Pericles, en la llamada ilustración griega, se usó para designar los profesionales del saber y su enseñanza. Actualmente la imagen que tenemos de sofistas es dificilmente separable de las distorsiones interpretativas que de ellos hizo Platón en sus diálogos.

En general eran extranjeros (metecos), muy cultos y conocedores, a través de sus muchos viajes, de las diversas formas de pensar y vivir del resto de los griegos. Al ser metecos no podían intervenir directamente en política, aunque eran ellos los que formaron a la mayoría de los políticos, enseñándoles el arte de la oratoria y la erística, tan importantes a la hora de convencer en la Asamblea y en los tribunales. Fueron grandes educadores, los primeros en emplear libros para impartir clases; muy criticados por el hecho de cobrar por ello. Tales críticas venían sobre todo de parte de los aristócratas, quienes tradicionalmente habían monopolizado el privilegio de la educación. Las clases más bajas permanecían, en general, en la ignorancia operando con unos conocimientos básicos que les permitían desarrollar su trabajo. Era de esperar que los aristócratas vieran en peligro su posición de poder al aparecer los sofistas, los cuales prestaban sus servicios pedagógicos a todos aquellos que pudieran pagarlos.

Fueron los sofistas los que provocaron el giro humanista en el pensamiento. Su filosofía no fue especulativa, sino práctica, dedicándose a lo que hoy llamamos filosofía de la cultura ( política, crítica a la religión, lingüística, sociología), y a la moral. Se suele decir que los sofistas fueron los primeros ilustrados, porque al igual que los del s. XVIII, fueron capaces de criticar aquellos aspectos de la sociedad y la cultura que resultaban obsoletos.

Su actitud era relativista e incluso escéptica, tal como demuestra su abandono de la filosofía de la naturaleza: si cada filósofo de la naturaleza proponía un modelo de interpretación de la misma distinto, pensaron que no había manera de llegar a averiguar cuál era el verdadero, por lo tanto abandonaron este tipo de investigaciones. Se centraron en el mundo humano, e incluso en él se mostraron igualmente relativistas y escépticos.

No fueron pensadores sistemáticos, sino más bien procedían de modo inductivo, es decir: acumulando datos e informaciones de los que derivaban conclusiones.

Muchos de ellos defendieron la igualdad de todos los hombres y se opusieron a la esclavitud. Hecho por el cual también fueron duramente criticados, porque gran parte de la economía de Atenas se sustentaba gracias al trabajo no remunerado de los esclavos.

Los sofistas más importantes de la primera generación fueron Protágoras, Gorgias, Pródico e Hipias, y destacan por la defensa del escepticismo y el relativismo. Los representantes más importantes de la segunda generación fueron Calicles, Antifonte, Trasímaco y Crítias; estos filósofos acentuaron aún más el papel crítico de la razón y la capacidad de ésta para la defensa de cualquier tesis. Por su parte, Trasímaco se singularizó por su defensa de la ley del más fuerte y del carácter convencional de las leyes vigentes en las ciudades.

Los sofistas se presentarán como maestros de la virtud, orientando sus enseñanzas a desarrollar una serie de habilidades para el triunfo social.Sócrates se enfrentará a los sofistas en un intento por fundamentar la ética en valores universales.

Profundicemos en el término para hacernos una idea más exacta de lo que se pretende entender al hablar de "sofística": Son tres las interpretaciones que suelen darse del término "sofística", a saber: como método de controversia, como movimiento filosófico y como sistema de educación.

a) Como método de controversia se entiende el término como un modo de argumentación basado en el diálogo astutamente dirigido por preguntas y respuestas para acorralar al contrincante haciéndole llegar a la respuesta que desea el que dirige el diálogo. La retórica (arte del buen decir) y la erística (arte de la disputa) son las artes que se emplean en el debate, cuya finalidad es la consecución del éxito.

b) Como movimiento filosófico, la sofística trató temas gnoseológicos, políticos, sociales, lingüísticos. En todos ellos se mostraron relativistas y escépticos.

c) Como sistema de educación, la sofística representa el primer intento de profesionalizar la enseñanza: usaron el libro como apoyo a sus enseñanzas y cobraban por impartirlas. Su objetivo era el de educar a los ciudadanos en las virtudes necesarias para el sistema político democrático.

A continuación veremos qué posiciones defienden los sofistas respecto al

  1. Conocimiento
  2. Lenguaje
  3. Moral
  4. Ley

1. En relación con el problema del CONOCIMIENTO, la sofística defiende:

  1. El subjetivismo, al considerar como verdaderas las opiniones de los individuos humanos.
  2. El escepticismo, al afirmar que el ser humano no puede llegar a conocer la verdad ya que su entendimiento es limitado.
  3. El sensismo, al afirmar que nuestro conocimiento está limitado por nuestros sentidos, y sólo nos es dado conocer la apariencia de los fenómenos.
  4. El relativismo, al afirmar que las cosas son como a cada uno le parecen, ya que el conocimiento siempre viene mediado por las carácteristicas personales culturales ye históricas de quien juzga las cuestiones. Por lo tanto, no existen conocimientos universalemente válidos.
  5. El nominalismo, todo conocimiento viene mediado por el lenguaje, y quizás, en última instancia, sólo conocemos los nombres de las cosas y los conceptos que hemos heredado a través de ellas.

2. En relación al LENGUAJE:

En el pensamiento de los presocráticos latía implícitamente la siguiente convicción: que el mundo como todo ordenado: cosmos, podía ser conocido perfectamente a través de la razón, y que tal conocimiento podía ser expresado a través del lenguaje:

                                  logos

Este triángulo quiebra con los sofistas.

Para GORGIAS DE LEONTINI (483-375) el lenguaje no manifiesta la realidad tal como sería en sí, sino que simplemente expresa la experiencia que de la realidad tiene el que habla. Gorgias renuncia al conocimiento objetivo, ya que considera que la verdad es inalcanzable, y abandona, por tanto, la filosofía y la Ciencia para entregarse de lleno a la oratoria. En contra de Parménides y los eléatas que afirmaban que ser y ser pensado eran la misma cosa afirma:

  "El Ser no existe, si existiera no podría ser conocido, y si pudiera ser conocido, no podría ser comunicado"

El lenguaje es para Gorgias simplemente un instrumento de dominio, útil para conseguir los propios fines. De hecho Gorgias era un gran orador, y consideraba que la seducción, la ilusión provocada y el engaño están justificados en la oratoria y el teatro:

"La palabra es un poderoso soberano que con un cuerpo pequeñísimo y muy invisible realiza empresas completamente extraordinarias. Puede eliminar el dolor, suprimir la tristeza, infundir alegría, aumentar la compasión,... Las sugestiones inspiradas mediante la palabra producen el placer y apartan el dolor. La fuerza de la sugestión, adueñándose de la opinión del alma, la domina, la convence y transforma como fascinándola". [Del Elogio de Helena, Gorgias].

En su Manual de retórica sostiene que el orador debe ser buen conocedor del alma, ya que el objetivo de la oratoria es el dominio de los hombres.

3. Por lo que se refiere a la MORAL :

La sofística adopta posiciones relativistas y escépticas.No sólo la organización política que reflejan las leyes son convencionales, también lo es la moral. En primer lugar porque si la moral fuese de origen divino o natural todos los hombres sabrían por naturaleza qué es lo bueno y lo malo. Pero el hecho es que no existe unanimidad de criterio respecto de qué sea bueno o malo, justo o injusto de un modo absoluto. En segundo lugar, tal como sostiene la tesis del relativismo moral y cultural defendida por primera vez por los sofistas, porque los valores y las normas cambian a través del tiempo y son diferentes de unas culturas a otras. Lo único que permanece inmutable es la naturaleza humana, que vendría a ser lo esencial del ser humano si eliminamos todo aquello que hemos ido adquiriendo por las enseñanzas recibidas. Según los sofistas, sólo existen dos normas naturales de comportamiento

a) Búsqueda del placer.

b) Dominio del más fuerte.

Por tanto, como conclusión, la moral es para los sofistas o bien antinatural al privilegiar el ascetismo y el sometimiento (tal como diría Nietzsche); o bien contraria a la naturaleza, tal como se ha visto reflejado en Antifonte.

4. En relación a la LEY:

Con anterioridad a los sofistas se justificaba el origen y forma de la s instituciones y las leyes recurriendo a las divinidades: la sociedad y las leyes eran tal cual se las conocía porque así lo habían querido los dioses. O bien recurriendo a la isomorfía entre naturaleza y ordenación social y legal, es decir, la sociedad y las leyes no eran más que el paralelo entre cosmos natural y el microcosmos humano. Tal era la posición de Heráclito, por ejemplo. Sin embargo los sofistas rompieron el paralelismo entre physis y nomos, y establecieron una separación radical que desemboca en el convencionalismo y relativismo de las normas sociales y morales. No hay ningún fundamento que determine que unas leyes, instituciones o costumbres son mejores que otras. Lo que consideramos "moral" es fruto de un acuerdo entre los hombres.

En cuanto al origen de la sociedad y las leyes que la rigen, los sofistas adelantan la teoría del "contrato social". La sociedad surgió porque era útil para la supervivencia del grupo, no tiene origen natural, sino convencional. De la misma manera la ley no tiene ningún fundamento absoluto, es pura convención, pero, por otra parte, es fruto de un acuerdo social al que debemos la supervivencia y, en este sentido, es algo esencial.

Veamos algunas de las posiciones que los sofistas mantenian respecto a las leyes, según nos ha mostrado Platón en "La República":

  • Hipias de Elis: enseñó que la ley es el interés del más fuerte y va en contra del estado natural del hombre. Reclama la autarquía del individuo y la rebelión contra las leyes.
  • Glaucón: afirma que la ley se respeta, no por amor a la justicia, sino por el temor al castigo y se opone a los impulsos egoístas de la naturaleza.
  • Calicles: afirma que la ley ha sido hecha por los débiles, como muro de protección frente a los fuertes, por lo que afirma la legitimidad de su transgresión, una idea que tuvo peligrosas consecuencias en la práctica política.
  • Licofrón: defiende la igualdad natural de todos los hombres. La aristocracia de nacimiento es algo injustificable.
  • Critias: tio de Platón que intervino en el Giobierno de los 30 Tiranos, también cree que la ley es producto de la fuerza. Resulta interesante su visión de la religión como una artimaña para hacer respetar la ley mediante el temor a los dioses.
  • TRASÍMACO: Nació en Calcedonia de Bitinia, aproximadamente en el año 450 a.de C. Era un excelente retórico y orador, interesado fundamentalmente por la enseñanza de la ética y la política.

Trasímaco mantuvo una postura realista que afirmaba que la justicia es el interés del más fuerte.
Las leyes son dictaminadas por los que ejercen el poder con vistas a su propio beneficio o conveniencia. La justicia es aquello que beneficia, interesa y conviene al gobierno establecido, y, por lo tanto, beneficia al más fuerte.Los Estados justifican sus abusos de poder a través de las leyes, de tal manera que en nombre de la justicia se termina justificando dicho abuso.

A Trasímaco no le interesa lo que debería ser la justicia sino lo que realmente es. En este sentido, su desenmascaramiento de la hipocresía hace patente la pérdida de sentido de un ideal de justicia que vaya más allá de los egoísmos e intereses particulares y mezquinos.Por lo tanto, lo que denuncia este sofista es que, debajo de toda la parafernalia del poder nos encontramos siempre con el dominio del fuerte sobre el débil.

LOS PRINCIPALES REPRESENTANTES DE LA SOFÍSTICA

PROTÁGORAS DE ABDERA:

Primer sofista del que tenemos noticia. Nació en Abdera, aproximadamente en el año 490 a.de C. y vivió en Atenas y Sicilia. En Atenas, lugar donde adquirió una gran fama, se hizo amigo de Pericles y se dedicó a la enseñanza basada en el arte del discurso persuasivo, ejercitando a los jóvenes en las técnicas de argüir a favor de las dos caras de un mismo argumento. Se le encomendó la elaboración de un código penal para Turios.

Las obras de las que tenemos noticias son:

Sobre la verdad , llamada también Discursos demoledores , que comienza con su famosa declaración del hombre como medida.
Antilogías o Argumentos contrarios
Sobre los dioses

Sin embargo, la dificultad principal para conocer sus principios filosóficos se debe a que las fuentes de conocimiento sobre Protágoras provienen de sus mayores oponentes: Platón y Aristóteles.

Protágoras defendió el relativismo gnoseológico y moral, negando que existieran verdades universalmente válidas y valores .

"El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son, en tanto que son, y de las que no son, en cuanto que no son"

No hay verdades objetivas, absolutas y universales, sino que las cosas son tal y como son percibidas por cada uno de nosotros. Este relativismo se aplica a todos los ámbitos de nuestra existencia. El relativismo moral implica que una misma cosa o acción puede ser buena para un sujeto y mala para otro. Es más, una acción puede ser mala o buena para un mismo sujeto dependiendo de cada circunstancia, y en la medida en que él lo crea así.

El relativismo impide establecer un criterio de verdad, teniendo todas las opiniones la misma validez. Aunque, Protágoras sugiere que sí existe un criterio para decidir entre una tesis u otra. Se trata de un criterio utilitarista. En efecto, aunque todas las opiniones particulares tengan la misma validez, algunas son más ventajosas que otras, y en caso de conflicto elegiremos la más conveniente.

Respecto a las leyes, al igual que sucederá con otros sofistas, Protágoras distingue entre leyes naturales y leyes convencionales.. Se entiende por Physis (naturaleza) el conjunto de leyes naturales, universales y permanentes que rigen los fenómenos naturales. Y por Nómos (nomoi en plural) la ley moral y política de carácter convencional, ya se trate de usos y costumbres recibidas de la tradición, como leyes de carácter positivo (las escritas y sancionadas públicamente) y normas obligatorias que codifican la vida en comunidad y que son respaldadas por la autoridad del Estado. Las leyes de los hombres (nomoi, leyes positivas) son fruto de un pacto, de un consenso humano y no fruto de un principio divino. No son principios innatos, sino adquiridos con esfuerzo. Los nómoi nos permiten vivir en comunidad y diferenciarnos de las bestias que viven en un contínuo estado de conflicto y agresión.

Pues bien, aunque la ley sea meramente convencional y, por tanto, modificable, Protágoras defiende que hay que mantener las leyes, si estas parecen buenas a la mayoría. La vida en comunidad es necesaria para la supervivencia de la especie y, sin leyes, nos veríamos abocados a vivir en un estado de naturaleza.

En su obra "Sobre los dioses", niega la posibilidad de un conocimiento de la realidad que vaya más allá de las apariencias sensibles:

De los dioses no puedo saber ni que son, ni que no son, ni qué aspecto tienen; pues múltiple es lo que me impide saber: tanto la no patencia (de lo ente mismo), como el ser breve de la vida del hombre.

Protágoras criticó las supersticiones y los ritos religiosos de su tiempo, y mantuvo siempre una postura agnóstica y escéptica. Fue por ello acusado de impiedad y obligado a dejar Atenas

GORGIAS DE LEONTINOS

Al igual que Protágoras, Gorgias pertenece a la primera generación de sofistas. Nació en Leontinos (Sicilia) aproximadamente en el 490 a.de C. y murió sobrepasando los cien años de edad (aprox. en el 380 a.de C.). Gran viajero, y supuesto alumno de Empédocles, trabajó en muchas ciudades griegas, hasta que se instala en Atenas en el 427 como jefe de una embajada de su ciudad, cuando tenía ya 60 años.

Entre sus obras destacan: manuales de retórica: Encomio a Helena ; numerosos discursos políticos, etc.Y un tratado llamado Sobre la naturaleza o Sobre el no-ser ….

Obtuvo gran fama como orador y se dedicó a enseñar el arte de la retórica como el camino más adecuado para acceder al poder.

Compartió el relativismo de Protágoras, y defendió que la verdad es para cada uno de nosotros aquello que nos persuade como tal. Mantuvo igualmente una posición escéptica respecto al conocimiento de la verdad que queda patente en su Sobre la naturaleza polemizando contra la tesis parmenídea del Ser y la imposibilidad del No Ser. A continuación resumiremos su argumentación:

1. "El Ser no existe,
2. Si existiera no podría ser conocido,
3. Y si pudiera ser conocido, no podría ser comunicado"

Las tesis gorgianas conducen a un escepticismo radical y al nihilismo. Nuestro conocimiento no puede alcanzar ni comunicar la verdad.

SÓCRATES: CONTRA EL RELATIVISMO Y ESCEPTICISMO SOFISTA

La figura de Sócrates (470-399)está llena de misterio. Nunca escribió nada y los testimonios que nos han llegado son bastante contradictorios: Aristófanes nos lo muestra en su comedia "Las nubes" como un sofista disparatado; Platón lo exalta como a un hombre bueno y sabio.

Su frase más conocida: Sólo se que no sé nada, tiene el siguiente origen. Un amigo suyo fue al oráculo de Delfos a preguntarle a la pitonisa quién era más sabio que Sócrates, a lo cual contestó: NADIE. Sócrates lo interpretó así: sólo la divinidad es sabia y frente al saber divino nada vale el saber humano. El hombre que, como él, afirma que no sabe nada está más cerca de la sabiduría que aquellos que dicen saberlo todo. Es clara la alusión a los sofistas. Aunque no es de extrañar que a Sócrates se le pudiera confundir con un sofista, al menos en algunos aspectos: era un gran retórico y constantemente usaba la ironía y argumentos engañosos para humillar a sus adversarios. No compartía con ellos ni el relativismo ni el escepticismo.

Fue injustamente condenado tras el gobierno de los Treinta Tiranos a la pena de muerte por impiedad, y por ser un ejemplo nocivo para la juventud. La verdadera razón de la condena era política.

El objetivo de su filosofía era el hombre, y muy especialmente la ética y la política.

MÉTODO SOCRÁTICO: MAYEUTICA (μαιευτικη)

Su actividad filosófica gira en torno a la polémica contra los sofistas: en contra del relativismo moral de Protágoras, la crítica al lenguaje y el consiguiente escepticismo de Gorgias. Sócrates que cree en la existencia de la verdad, considera necesario restaurar el valor comunicativo del lenguaje, con el fin de acabar con el caos moral y político, cuyos principales teóricos eran los sofistas.

En contra de Gorgias mantiene que el hecho de que no nos pongamos de acuerdo  sobre ciertas cuestiones, no significa que no podamos llegar a descubrir una definición verdadera: por ejemplo, que no sepamos en qué consista la justicia, no significa que no exista la justicia o que ese concepto sea relativo. Solo a través de una investigación minuciosa en diálogo (mayéutica) con nuestros semejantes podremos ir desvelando la verdad poco a poco. De hecho, Sócrates  concebía la filosofía, no como una labor individual, sino como una búsqueda colectiva ejercida a través del diálogo. en eso precisamente consiste la mayéutica o arte dialéctica.

La mayéutica, arte de la comadrona, tiene como finalidad "sacar a la luz" mediante el diálogo  las verdades que, según Sócrates, tenemos en nuestro interior, en nuestra alma. Consiste en un diálogo entre dos o más interlocutores, en el que el mismo Sócrates, usando la ironía, fingiendo no saber nada, va haciendo preguntas del tipo: "¿qué es la justicia?", "¿qué es lo bueno en sí?", etc. Los otros van contestando con casos particulares (lo justo es devolver el dinero a quien nos lo ha prestado”) . Sócrates va diriegiendo el diálogo usando la reducción al absurdo hasta que tras un proceso inductivo por fin llegan a una definición de lo que andaban buscando: qué es la justicia, lo bueno, lo bello, etc. La definición corresponde a lo esencial, a lo que se llega después de despojar el asunto del que se trata de los rasgos superficiales, y quedarse con lo que es común a todos los casos, es decir, con el concepto o definición universal. A la definición se llega a través de un proceso inductivo. En definitiva, la mayéutica se basa en el principio según el cual la aplicación de un predicado general, por ejemplo: "árbol", a una pluralidad de objetos, casos o individuos, supone la presencia en estos de ciertos rasgos idénticos. En el caso del concepto "árbol" lo esencial sería decir que pertenece al reino vegetal, que tiene raíces, tronco, ramas, y hojas y fruto en determinadas épocas del año algunos y otros siempre. Según Aristóteles, Sócrates es el inventor de la definición y del procedimiento inductivo.

IRONÍA>>MAYEUTICA(PREGUNTAS)>>REDUCCIÓN AL ABSURDO>>INDUCCIÓN>>DEFINICIÓN

La mayor parte de los diálogos socráticos, tal como nos han sido referidos por Platón, ya que Sócrates no escribió nada, suelen terminar sin que se alcance una definición absolutamente satisfactoria. El interlocutor de Sócrates ve refutadas una a una todas sus definiciones y Sócrates tampoco ofrece una definición alternativa. Este proceder resulta desconcertante y se debe precisamente a su confesión irónica de ignorancia, a través de la cual reconoce la limitación y provisionalidad de su propio saber, dispuesto siempre a someterlo a revisión. Esto no significa que Sócrates sea un escéptico al estilo del sofista Gorgias, simplemente cree que la verdad no es algo que se dé de una vez para siempre, sino que es algo progresivo que requiere de constante revisión. 


    INTELECTUALISMO MORAL: SABER =VIRTUD =FELICIDAD

Es muy importante para Sócrates salvar la moral del relativismo y escepticismo a los que la habían relegado los sofistas. Era casi una cuestión de "salud pública". Si nadie se interesa por conocer lo que es bueno o malo, justo o injusto, entonces reinará el caos personal y social. La vida moral y política necesitan de criterios claros sobre estos valores para poder desarrollarse adecuadamente. La posición de Sócrates en lo referente a la moral suele ser calificada como un intelectualismo moral. Según dicha teoría, nadie obra mal a sabiendas. Quien conoce el bien, actuará correctamente. El saber es así idéntico a la virtud. Desde el punto de vista del intelectualismo moral, no existe la culpa, sino la ignorancia, que consiste en valorar falsamente las cosas.  La virtud no es algo externo, social, sino fruto de una indagación interior. La virtud es, esencialmente, conocimiento. Para saber si una persona es virtuosa es preciso primero definir qué sea la virtud, el bien, la justicia, para evitar el particularismo y la casuística que es ignorancia. Todo lo particular es relativo y Sócrates pretende un conocimiento universal, útil para todo el mundo, válido para todas las situaciones, propio, exclusivamente, de la Razón. Sócrates "sólo sabe que nada sabe", porque aún no ha llegado al conocimiento definitivo de la verdad. Y por este reconocimiento de su ignorancia se convierte en el más sabio de los hombres, según el oráculo de Delfos.

Al igual que los filósofos jonios pretendieron descubrir la ley de la naturaleza que rige el cosmos, Sócrates descubre en el alma, por medio del razonamiento (lógos) la ley moral. El que lucha por seguir el lógos descubre en qué consiste la virtud, y aún más, se puede considerar un hombre feliz.

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