LA COSA NOSTRA : SOCIEDAD,  ESTADO Y  LEGITIMACIÓN DEL PODER

1. INTRODUCCIÓN
2. LA SOCIEDAD
3. BREVE HISTORIA DEL ESTADO
4. TEORÍAS SOBRE EL ORIGEN DE LA SOCIEDAD Y DEL ESTADO
4.1. TEORÍA ORGANICISTA.EL ESTADO TIENE ORIGEN NATURAL: Platón, Aristóteles, Tomás de Aquino, Hegel
4.2. TEORÍA MECANICISTA. EL ESTADO TIENE ORIGEN CONTRACTUAL: Hobbes, Locke, Rousseau, Kant
5.  UTOPIAS? POLÍTICAS

 

1. INTRODUCCIÓN

Ya hemos visto que una de las costumbres o manías más arraigadas del ser humano es vivir en sociedad, así como establecer normas para organizar la convivencia pacíficamente. También es cierto que en muchas ocasiones sentimos la sociedad como una limitación de nuestra libertad, como algo que debería ser mejor de lo que es.  A continuación leamos esta pequeña colección de citas para intentar aclarar y discutir nuestra posición personal sobre el tema:

 

 

2. LA SOCIEDAD

Se entiende que la sociedad es el ámbito público de la acción humana. Es el conjunto de individuos y agrupaciones que comparten un mismo territorio, una cultura, una economía, etc. Según Parsons, defensor del funcionalismo estructural, la sociedad es un conjunto de estructuras en la que los actores sociales interactúan con vistas a la satisfacción de ciertas necesidades comunes)

En este sentido, Calderon también comparaba la sociedad con gran teatro en el que cada cual debía representar su papel del mejor modo posible.

En sociología se distingue a este respecto entre: posiciones, roles  y estatus.

Posición, es el lugar que se le asigna a cada actor social. Todos ocupamos varias posiciones sociales, por ejemplo: Eva, “hija de”, “hermana de”, “vecina”, “estudiante”, “novia”… Estos datos nos valen para situar el personaje. Cada posición social implica un sistema de relaciones diferentes frente al resto de los actores. No es lo mismo hablar con una amiga, con tu médico o con tu madre.

Rol o papel es parecido a la posición, pero asigna pautas de comportamiento estereotipadas, modelos estandarizados: la pataleta de un niño nos parece natural, sin embargo que este papel lo haga un adulto nos suscita sospechas sobre su madurez. La rebeldía en un adolescente nos parece “normal”, ¿Qué pensaríamos si rebelde fuera la madre: saliera de marcha y la policía nos llamara porque le da por romper farolas y quemar contenedores el sábado por la noche; pasara de hacer la compra, etc?. El proceso de socialización mediante el que nos insertamos en una sociedad, implica el aprendizaje de pautas de comportamiento, de lo correcto o lo incorrecto respecto a un modelo determinado. Esto nos permite saber si alguien es “buena hija”, “mala madre” “pésimo profesor” …

El Status es el prestigio y el rango dentro de la jerarquía social. No es lo mismo un inmigrante ilegal en paro que un ministro. “Poderoso caballero es Don dinero”, decía Quevedo, “Tanto tienes tanto vales”, dice el refrán. Pero no sólo el dinero da prestigio, también la fama, la importancia de la profesión, etc.

Ahora bien, el valor moral de las personas no depende del status o del rol, depende de su capacidad para hacer uso de su voluntad libre y racio-emocionalmente.

Si la sociedad es un teatro, no sólo se representan comedias, a menudo se dan dramas y tragedias, es decir, surgen conflictos y problemas cuando tenemos que representar distintos roles (juez y padre que tiene que juzgar a su amante que a la vez es la esposa de su hijo; madre que tiene que elegir entre su amante o su familia; tutor que se debate entre un alumno y un compañero).

Aunque los roles nos evitan el tener que inventar nuestra conducta de manera continúa, sin embargo limitan al mismo tiempo nuestra libertad, y condicionan de forma excesiva las expectativas que tenemos respecto a nosotros mismos y a los demás ¿son una manera de ser inauténticos? ¿Dos caminos: águila que vuela sola o bandada de estorninos?

Además de ser actores: tener una posición, un papel y un status, también somos personas: tenemos un modo peculiar y único de estar en el mundo frente a nosotros mismos y frente a los demás. Ser persona es asumir nuestra peculiaridad, moldear nuestro carácter, ser capaces de proyectar nuestro futuro, o liquidarlo (también es una opción, NO hay que escandalizarse). Tiene que ver con nuestra inteligencia emocional y nuestra libertad. La persona es dueña del personaje y no viceversa.

Toda sociedad se debate entre dos extremos: orden o cambio. Todo individuo entre seguridad y libertad.

Las sociedades modernas suelen estar inscritas en unidades mayores como el Estado.

 

3. BREVE HISTORIA DEL ESTADO

El Estado es una creación humana surgida de la necesidad defensiva de un grupo frente a los ataques contra las personas y las propiedades de otro grupo. Es una asociación de tipo político, establecida, consentida o sufrida por la sociedad civil, y cuya misión consiste en organizar y dirigir la convivencia mediante instituciones diversas: sistema legal, judicial, ejecutivo, defensivo. Generalmente ejerce legalmente el monopolio de la violencia y la relación con otros Estados.

El gobierno es el conjunto de personas que tienen la función de dirigir el Estado.
La nación es un conjunto de personas que comparten un origen, una lengua, una cultura y que generalmente se establecen en un territorio (aunque existen naciones que carecen de él o naciones diferentes que conviven es el seno de la organización política de un Estado)

 

Los primeros Estados de los tenemos noticia son los imperios de Asiria, Mesopotamia, Persia, Egipto. La estructura política predominante era el poder unipersonal de carácter totalitario: Sátrapa, Faraón. Estas figuras apelaban al origen divino de su poder y su voluntad era la ley. Las personas sometidas a este poder absoluto eran súbditos (los que están bajo…)

Grecia y Roma: representan los orígenes de los ideales políticos occidentales. En el caso de la Grecia clásica, el modelo de Estado fue la polis, y el sistema de gobierno era variable: monarquía, oligarquía, tiranía y democracia. Esta última fue el gran invento político de los griegos en el siglo V-VI a. de C. Se trataba de una democracia directa, no representativa, en la que sólo los ciudadanos tenían derecho a participar de las labores de gobierno (los niños, las mujeres, los esclavos y los extranjeros estaban excluidos)

La organización de Roma también sufrió oscilaciones en su sistema de gobierno: desde la original democracia, pasó a ser República y posteriormente se constituyó en Imperio al ocupar otros territorios. La creación romana más importante fue la institución del Derecho en su vertiente pública o política y civil o privada.

Edad Media: Con las invasiones bárbaras del siglo V, desapareció el Imperio Romano, y el poder político se fue fragmentando y surgió la sociedad, dando lugar a pequeñas entidades territoriales gobernadas por un señor que detentaba algún título de nobleza (conde, barón, marqués, duque…) En muchos casos, al menos teóricamente estos señores estaban bajo la autoridad de un rey, sin embargo en sus territorios ejercían un poder omnímodo.

A partir del siglo IX se intentó constituir una estructura política semejante al Imperio Romano, pero con los ideales del cristianismo (Sacro Imperio Romano) con el poder centralizado en dos figuras, una civil y otra religiosa: el Emperador y el Papa. Sin embargo, a partir del siglo XIV comienzan a surgir los Estados Modernos.

Estado Moderno: A partir del siglo XV comienza la construcción del Estado Moderno que supuso la afirmación territorial de la autoridad monárquica frente a obstáculos interiores y rivales exteriores, una creciente centralización política y económica, la extensión y ampliación de la capacidad decisoria de la administración real (burocratización) y la consolidación de la monarquía autoritaria como eje central de un sistema político complejo. Pese a sus limitaciones, hacia 1500 las monarquías occidentales habían establecido firmemente las bases del Estado centralizado y absolutista. España, Inglaterra y Francia fueron los primeros ejemplos del cambio político. El siglo XVII es la etapa de máximo esplendor del Estado Absolutista.

Estado democrático: A partir del siglo XVIII, los ideales ilustrados críticos frente al absolutismo y la centralización del poder cristalizaron en la Independencia de los Estados Unidos de América (1775), en donde se instauró una democracia representativa y republicana, y en la Revolución Francesa (1789) que promovió los ideales democráticos de libertad, igualdad y fraternidad. Este nuevo tipo de organización se basaba en la soberanía popular ejercida en las urnas y en otras formas de participación política, en la descentralización del poder, dividido ahora en poder legislativo, ejecutivo y judicial. Cuando un Estado se rige por el principio de legalidad por el que se establecen los derechos y deberes de los ciudadanos y no por la voluntad privada de uno o de algunos, lo llamamos Estado de Derecho, que es el modelo más común en las sociedades occidentales. Frente al Estado de Derecho, el Estado Totalitario tiende a la centralización del poder en una figura (fhurer, duce o caudillo) o en una élite burocrática (comunismo) y algunos de los derechos ciudadanos como la libertad de expresión, de movimiento, asociación, etc. se encuentran restringidas o brillan por su ausencia en las sociedades occidentales. Frente al Estado de Derecho, el Estado Totalitario tiende a la centralización del poder en una figura (fhurer, duce o caudillo) o en una élite burocrática (comunismo) y algunos de los derechos ciudadanos como la libertad de expresión, de movimiento, asociación, etc. se encuentran restringidas o brillan por su ausencia.

 

3. TEORÍAS SOBRE EL ESTADO

Básicamente existen dos grandes planteamientos en torno a la idea de Estado y su relación con el individuo: la organicista y la contractualista. Ambas tratan de ofrecernos una teoría sobre la legitimación del Estado, es decir, qué justifica la existencia del Estado y su competencia para dirigir un gobierno. Expliquemos brevemente qué entendemos por ambas posiciones.

 

A) EL ESTADO COMO ORGANISMO.

Tal como su propio nombre indica, esta concepción considera el Estado como un gran organismo constituido por miembros: los individuos. El Estado tiene un origen natural y no contractual. Al igual que ocurre con un cuerpo, si amputamos una de las piernas, el cuerpo no perece, y la pierna no puede subsistir separadamente (no como ocurre con la mano andarina de la familia Monster), así, el Estado puede subsistir sin algunas de sus partes, pero las partes no pueden subsistir o vivir bien por sí mismas.  En una sociedad cada individuo cumple una función específica, y como diría Rawls, la sociedad es una empresa para el beneficio mutuo: nos necesitamos. Pero las funciones necesarias pueden ser realizadas por distintas personas, de tal manera que ningún individuo como tal es imprescindible porque su función puede ser realizada por otro. Esa es la razón por la que se dice que el Estado es anterior al individuo, no en el orden cronológico, sino en el orden lógico, en su importancia. Se sostiene también que el individuo aislado es una abstracción, una idea y no una realidad (la mayoría de las personas viven en algún tipo de comunidad y no totalmente aisladas); y el Estado, por el contrario, es considerado como lo verdaderamente real, tal es la posición de Platón, Aristóteles y Hegel, por ejemplo.

 

PLATÓN: En su obra La República expone un proyecto ideal de Ciudad-Estado (polis) en el que ética, política y teoría del alma se aúnan:

PARTES DEL ALMA

CLASES SOCIALES

VIRTUDES

Racional

Gobernantes filósofos

Prudencia (sabiduría)

Irascible

Guardianes

Fortaleza (valor)

Apetitiva

Productores

Templanza

Armonía entre las partes del alma

Armonía entre las clases sociales

Justicia

 

En el cuadro vemos reflejada la analogía estructural entre alma y Estado: Para Platón la Justicia es el fin que debe perseguirse en la vida política. La justicia es a la polis lo que la armonía es para el alma. La mencionada analogía entre justicia y armonía se la conoce como: Analogía estructural entre alma y Estado. La armonía supone que las tres partes del alma y sus correspondientes virtudes ocupen el espacio que deben ocupar, sin que exista abuso de una virtud sobre otra. De la misma manera, la justicia es la armonía del Estado, y éste deberá estar formado, según Platón, por tres clases sociales: artesanos y labradores; guardianes y gobernantes filósofos. Cada clase responderá al principio de especialización funcional, es decir, deberá realizar las funciones que le son propias sin inmiscuirse en la de los demás. No será propio de un guerrero dedicarse a hacer sandalias; o de un zapatero pretender gobernar. Seguro que en ambos casos el resultado sería poco prometedor (en opinión de Platón). Como dice el refrán español: "¡Zapatero, a tus zapatos!". He aquí la justicia.

 

ARISTÓTELES: El discípulo de Platón, Aristóteles (s. IV) también considera que ética y política están íntimamente vinculadas. La ética desemboca en la política y se subordina a ella, en la medida en que la voluntad individual ha de subordinarse a las voluntades de toda una comunidad. Pero también, la política permitirá que el Estado eduque a los hombres en la virtud y, sobre todo, en la justicia:


"El bien es ciertamente deseable cuando interesa a un solo individuo; pero se reviste de un carácter más bello y más divino cuando interesa a un pueblo y a un Estado entero"
(Ética Nic. I, 2.)


Ética y política se refieren ambos al bien del hombre. Y el bien de la ciudad y el del individuo coinciden porque la felicidad de la comunidad como un todo es la suma de la felicidad de cada individuo que integre esa comunidad. El Estado, además, ha de dedicarse a educar a sus ciudadanos en la virtud y a permitir que los ciudadanos sean felices.
Sólo en una polis feliz alcanzarán la felicidad los hombres.

     Aristóteles defendió un organicismo social: el Estado es como una especie de "ser natural" que no aparece como resultado de un pacto o acuerdo convencional entre hombres, sino que es connatural al hombre, es decir, pertenece a su misma esencia o naturaleza:

" Finalmente, la comunidad compuesta de varios pueblos o aldeas es la ciudad-estado. Esa ha conseguido al fin el límite de una autosuficiencia virtualmente completa, y así, habiendo comenzado a existir simplemente para proveer la vida, existe actualmente para atender a una vida buena. De aquí que toda comunidad existe por naturaleza en la misma medida en que existe naturalmente la primera de las comunidades." (Política, 1253a)

Según Aristóteles, genéticamente, el individuo y la familia son anteriores al Estado (polis), pero naturalmente, no. Las familias surgen de la necesidad de la especie humana para procrear y subsistir como especie. Esta es la unión primera entre hombres.

Luego surge la aldea o pueblo como agrupación necesaria para satisfacer las necesidades primarias y cotidianas. Una familia no puede procurarse a sí misma de todo lo necesario.

La ciudad-estado es la culminación de este proceso. Su fin no es ya la subsistencia. No se trata ya de vivir, sino de "vivir bien"; es decir, de procurar la felicidad a todos sus miembros.

Así el Estado se comporta como si fuera un organismo o un "ser vivo" que, como cualquier otro, tiende a un fin: la felicidad de los ciudadanos. Aisladamente, los hombres no podemos lograr nuestro fin: la felicidad. Necesitamos de la comunidad política para conseguirlo: somos animales políticos (zoon politikón), que desarrollan sus fines en el seno de una comunidad:

Y la razón por la que el hombre es un animal político (zôon politikón) en mayor grado que cualquier abeja o cualquier animal gregario es evidente. La naturaleza, en efecto, según decimos, no hace nada sin un fin determinado; y el hombre es el único entre los animales que posee el don del lenguaje. La simple voz, es verdad, puede indicar pena y placer y, por tanto, la poseen también los demás animales -ya que su naturaleza se ha desarrollado hasta el punto de tener sensaciones de lo que es penoso o agradable y de poder significar esto los unos a los otros-; pero el lenguaje tiene el fin de indicar lo provechoso y lo nocivo y, por consiguiente, también lo justo y lo injusto, ya que es particular propiedad del hombre, que lo distingue de los demás animales, el ser el único que tiene la percepción del bien y del mal, de lo justo y lo injusto y de las demás cualidades morales, y es la comunidad y participación en estas cosas lo que hace una familia y una ciudad-estado."(Política, 1253a)

El carácter político del hombre se explica por su capacidad de lenguaje. Sólo éste puede diferenciar lo bueno de lo malo, lo permitido de lo prohibido. Las leyes son lenguaje social y compartido por todos. La tarea del legislador será precisamente estipular las leyes y hacerlas cumplir. En toda sociedad hay siempre un elemento coactivo. La ley no da solo derechos; también impone deberes.

Según Aristóteles, desde el punto de vista del individuo como miembro de una comunidad, el Estado en anterior al individuo, al igual que el todo es anterior a las partes que lo componen. El estado es concebido como un gran organismo autosuficiente y autónomo:


"Es evidente, por tanto, que también el Estado es anterior al individuo por naturaleza, pues si cada individuo, una vez separado o aislado, no se bastaba a sí mismo, debe ser referido al Estado total, igual que las demás partes lo son a su todo, mientras que un hombre que es incapaz de formar parte de una comunidad, o que se basta a sí mismo, hasta el extremo de no necesitar esto, no es parte alguna del Estado, de manera que, o bien debe ser un animal inferior, o bien un dios."


Esta prioridad es debida a que sólo el Estado se basta a sí mismo, es decir; el Estado es autárquico y el individuo y la familia no lo son. Los seres humanos necesitamos de la comunidad política para ser lo que somos.

Esta prioridad del Estado frente al individuo no supone, sin embargo, que Aristóteles defienda alguna clase de totalitarismo político o de anulación de las diferencias humanas. El Estado no es ningún fin en sí mismo, sino que su fin (telos) es la felicidad y la perfección de los ciudadanos. Ética y política se abrazan siempre.

Aristóteles critica la teoría política de Platón, la utopía de la República le parece demasiado alejada de la realidad, y la política debe dirigirse a lo que hay, no a lo que nos gustaría que hubiera o a lo que debería ser. Aristóteles en bastante más empírico y realista que su maestro.

En la práctica, constituir un Estado sólo es posible si se le dota de un sistema de gobierno, de un marco adecuado de leyes e instituciones que regulen la convivencia y permitan la plena realización de la naturaleza humana y su fin último que es la felicidad. La justicia es la virtud que asegura y consolida el orden en la polis, armonizando, equitativamente, los derechos y los deberes de todos los miembros de la comunidad. La postura política aristotélica es "naturalista" : El Estado es algo natural. No es fruto de un pacto o acuerdo entre hombres (contractualismo), sino que es consecuencia de la propia naturaleza humana.

Tomás de Aquino(s. XIII) en su obra La Monarquía sostiene casi de modo idéntico posiciones como la de Aristóteles, y afirma que sólo en seno del estado y gracias al gobierno del rey es posible que los seres humanos se mantengan unidos en la búsqueda del bien común.

Hegel en el siglo XIX también sostuvo una posición organicista y subordinó totalmente el individuo al Estado.

 

B. EL ESTADO COMO CONTRATO

Esta segunda teoría sobre el Estado intenta explicar la legitimidad del Estado negando que este sea natural, sino que, al contrario, es fruto de convenciones humanas, de pactos entre individuos que acuerdan organizar la sociedad mediante leyes (no naturales) e instituir un gobierno con poder coactivo, legislativo y ejecutivo (el tipo de gobierno que las distintas posiciones defienden es muy variado, tal como tendremos ocasión de ver en el cuadro). Al contrario que para la concepción naturalista (organicista) el Estado es una abstracción y sólo existe por la voluntad de los individuos, es posterior a ellos y está a su servicio, para salvaguardar los derechos individuales.
 
Los antecedentes de las teorías contractualistas se remontan a los sofistas y a los epicúreos. Tal como dice Platón en La República, los sofistas mantenían que los primeros seres humanos llegaron a la conclusión de que era mejor establecer pactos para defenderse de la injusticia y otros daños. Sin embargo, las teorías del contrato clásicas son las surgieron durante los siglos XVII y XIII, cuyos principales exponentes son Hobbes, Locke y Rousseau.

Las teorías clásicas tienen en común los siguientes puntos:

a) Parten de la hipótesis de un Estado de naturaleza, anterior a la constitución de una sociedad regida por leyes positivas en el que los individuos tenían derechos naturales
b) Sostienen que a través de un contrato social los individuos deciden constituir una sociedad civil regida por leyes positivas, surgiendo así el Estado, con el fin de solucionar algunos problemas del estado de naturaleza.
c) El tipo de Estado que se establece es diverso: absolutista, liberal o democrático.

 

HOBBES: ESTADO ABSOLUTISTA:

Hobbes en su obra  Leviatán de 1651 sostiene que en le estado de naturaleza prevalece el estado de guerra de todos contra todos. Parte de una concepción de la naturaleza humana malvada: “El hombre es un lobo para el hombre”, es egoísta, agresivo, ambicioso e insaciable y es capaz de cualquier cosa para conseguir lo que desea, y siempre desea algo más. Como en un estado semejante no es posible prosperar ya que no hay paz y siempre está en peligro la vida y la propiedad, los individuos deciden establecer un pacto y ceder todos sus derechos a favor de un gobernante (que puede ser una persona o una asamblea, aunque claramente Hobbes defiende una monarquía absolutista) de tal manera que el Estado, el Leviatán (monstruo marino babilónico que aparece en la Biblia, y cuya imagen usa Hobbes para simbolizar el poder arrollador del Estado) ejerce un poder omnímodo sobre los individuos, que pasan a ser considerados súbditos. Bajo la soberanía de Estado se garantiza paz , porque sin Estado no hay sociedad entre los hombres, sino un mero estado natural de desconfianza y terror mutuo.

El Estado tiene el derecho absoluto a establecer leyes o a incumplirlas. El soberano determina qué es lo políticamente aceptable y lo moral: lo justo y lo bueno  coincide con la voluntad del soberano. El soberano es el único poder legislativo y el Estado la única fuente del derecho. Incluso en los asuntos de índole espiritual o religiosa es el soberano quien tiene la máxima autoridad.

LOCKE: ESTADO LIBERAL:

Se considera a Locke es el padre del individualismo liberal y posesivo. En el segundo "Tratado sobre el gobierno civil" (1690) condensó lo esencial de su pensamiento político, reflejando la opinión de la ascendente clase burguesa.

Según Locke, el hombre es un ser racional y libre cuya máxima aspiración es la felicidad. El fin de la política, de la gestión de los asuntos comunes, es el mismo que el del individuo: la búsqueda de la felicidad que sería imposible sin la paz, la armonía y la seguridad. Así, no hay felicidad sin garantías políticas y no hay política que no deba tender a extender una felicidad razonable.

Locke desarrolla una teoría política del contrato para explicar el origen de la sociedad humana y determinar  de dónde procede la legitimidad del gobierno. Al contrario que su compatriota Hobbes, considera que los hombres no son malvados por naturaleza, y que el absolutismo es inadmisible, ya que atenta contra las libertades individuales. Los principales ejes de su filosofía política son: Teoría del contrato; paso del estado de naturaleza a la sociedad civil; propiedad privada; división de poderes, legitimidad del gobierno y resistencia frente a los atentados que amenazan las libertades individuales.

Supone como hipótesis metodológica la existencia de un primer estado de naturaleza. Contrariamente a Hobbes, Locke estima que el estado de naturaleza es un estado pacífico en el que rige la ley moral natural en la que los individuos racionales se saben sujetos de derechos y deberes. Entre ellos, Locke destaca: el derecho a la propia conservación, a defender su vida, a la libertad, y a la propiedad privada, que es una de las cosas necesarias para preservar su existencia...  El estado de naturaleza se caracteriza por la libertad e igualdad de todos los hombres y  en la ausencia de una autoridad común. Los hombres se mantendrán en ese estado hasta que, por su propio interés, decidan establecer un pacto para garantizar derechos y libertades frente a los posibles conflictos que en el estado de naturaleza puedan surgir. Mediante el pacto, los hombres renuncian a parte de su libertad para hacer lo que le parezca oportuno para su salvaguarda individual, y renuncian a su derecho natural de castigar las posibles ofensas. En definitiva, renuncian a cierta cota de poder ejecutivo y legislativo, pero no renuncia a su libertad. Mediante el pacto surge la sociedad civil. Las ventajas de la sociedad civil consisten en que los hombres disponen de una ley escrita que define la ley natural., evitando controversias sobre ella; se establece un sistema judicial que goza del reconocimiento general y evita arbitrariedades; se crea un poder capaz de castigar crímenes, y de obligar a ejecutar las sentencias y, por último, se conserva la propiedad privada.

Para Hobbes el mismo acto del contrato generaba simultáneamente la saciedad civil y el Estado. Para Locke no es este el caso: la relación entre el gobierno y sus súbditos queda definida como mandato, es decir, como el encargo de una tarea... Así, mediante el pacto se constituye la sociedad civil y, posteriormente, el pueblo se constituye en asamblea y elige un gobierno al que confía una tarea. Ambos momentos constitutivos están claramente diferenciados.

El poder político lo detenta el gobierno libremente elegido por el consenso de los ciudadanos. Se trata de un gobierno no centralizado, al contrario de lo que sucedía en el absolutismo. La garantía de que no se produzca abuso de poder radica en una estricta división del mismo en tres ámbitos diferenciados que deben ser detentados por personas distintas. La división de poderes se estructura como sigue:

1. El poder legislativo constituye el poder supremo en sentido estricto (Asamblea.), pero no es un poder absoluto: tiene que responder de la confianza puesta en él y respetar la ley moral natural. No es de carácter permanente.

2. El poder ejecutivo es el encargado de realizar los mandatos del legislativo.

3. El poder federativo encargado de la seguridad del Estado y de las relaciones con el exterior. (Nota: para Locke el poder judicial no es un poder independiente, siendo sólo un aspecto del ejecutivo).

Por último, hemos de hacer mención al derecho a la resistencia frente a un ejercicio del poder injusto, arbitrario o ineficaz. A este respecto la teoría de Locke es de inspiración conservadora; el reconocimiento del derecho de resistencia es un medio para hacer reflexionar al monarca y para hacerle respetar la legalidad. Permite alejar el peligro de una revuelta popular, pero no constituye en absoluto una invitación a la sublevación. En definitiva, el derecho de resistencia es para Locke un llamamiento a la prudencia y al compromiso. La rebelión está justificada cuando el monarca o el poder legislativo actúan de modo contrario a su cometido. En este caso es el pueblo el que ha de juzgar, porque la soberanía reside en última instancia en el pueblo.

 

ROUSSEAU

Obra de gran polémica en su tiempo, el Discurso (1750) arranca de una hipótesis contraria a la mantenida por Hobbes. Rousseau concibe que el estado natural del hombre, antes de surgir la vida en sociedad, era bueno, feliz y libre. El buen salvaje vivía independiente, guiado por el sano amor a sí mismo. Este estado natural es:

"un estado que no existe ya, que acaso no ha existido nunca, que probablemente no existirá jamás, y del que es necesario tener conceptos adecuados para juzgar con justicia nuestro estado presente",

es decir, se trata de una hipótesis que permite valorar la realidad actual: el estado social, aquel en el que el hombre se aparta de la naturaleza para vivir en comunidad, guiado por el egoísmo, el ansia de riqueza (propiedad) y la injusticia.

Discurso sobre el origen y el fundamento de la desigualdad entre los hombres (1754), en la que lleva a cabo una dura crítica de las instituciones políticas y sociales como grandes corruptoras de la inocencia y bondad naturales del hombre. Rousseau analiza el tránsito del hipotético estado de naturaleza al estado social como una degeneración (no un progreso) producto de las desigualdades sociales que surgen con la propiedad privada, el derecho para protegerla, y la autoridad para que se cumpla ese derecho.

"El primer hombre a quien, cercando un terreno, se lo ocurrió decir esto es mío y halló gentes bastante simples para creerle fue el verdadero fundador de la sociedad civil. ¡Cuántos crímenes, guerras, asesinatos; cuántas miserias y horrores habría evitado al género humano aquel que hubiese gritado a sus semejantes, arrancando las estacas de la cerca o cubriendo el foso: «¡Guardaos de escuchar a este impostor; estáis perdidos si olvidáis que los frutos son de todos y la tierra de nadie!» (Rousseau Discurso...Desigualdad, segunda parte)

Las leyes establecidas en toda sociedad son siempre las leyes que defienden al poderoso, al rico y a su poder frente a los no poseedores de propiedad, a los pobres. La propiedad privada y el derecho han creado un abismo entre dos clases: la clase de los propietarios, de los poderosos y de los amos, frente a la clase de los no propietarios, pobres y esclavos. Esta situación no es superable, según Rousseau, pero puede ser mitigada a través de una sana vuelta a la naturaleza y una educación que fomente el individualismo y la independencia del hombre.

 

En El contrato social (1762), Rousseau manifiesta otra manera de remediar la degeneración a la que nos ha conducido la vida social: "el hombre nace libre, pero en todas partes se encuentra encadenado". Las injusticias sociales y las diferencias de clase pueden mitigarse no sólo a través de la educación, sino transformando el orden social desde el interior de la sociedad misma, y sin violencia. Los hombres deben establecer un nuevo Contrato Social que los acerque a su estado natural. Este contrato no es un pacto o convenio entre individuos (Hobbes) ni un contrato bilateral (Locke). El nuevo contrato social es un pacto de la comunidad con el individuo y del individuo con la comunidad, desde el que se genera una "voluntad general" que es distinta a la suma de las voluntades individuales y que se constituye en fundamento de todo poder político. La soberanía ha de emanar de la voluntad general, siendo indivisible (contra Locke y Montesquieu, Rousseau no es partidario de la separación de poderes) e inalienable (la ley procede de la Voluntad General y sus ejecutores son, por lo tanto, sustituibles). La libertad individual ha de constituirse, a través de la Voluntad General, en libertad civil y en igualdad.


HOBBES
LOCKE
ROUSSEAU

Estado de

naturaleza

Individuos “agresivos”

Derechos naturales: A todo, incluso a la propiedad ajena.

Guerra de todos contra todos

Comunidades.

Derechos naturales: “propiedad” = vida, libertad, posesiones.

Paz. Libertad

Individuos “bondadosos”.

Derechos naturales.

Paz. Dificultades para la subsistencia.

Contrato

social

Entre: individuos (a favor del gobernante)

Supone: renuncia de todos los derechos.

Finalidad: paz

Entre: individuos y gobernante.

Supone: renuncia sólo a legislar y castigar (poderes legislativo, ejecutivo y federativo)

Finalidad: protección del derecho a la propiedad

Entre: individuos y comunidad.

Supone: entrega de todos los derechos a la comunidad.

Finalidad: subsistencia, libertad cívica

Sistema

polÍtico

resultante

Absolutismo

No hay pacto con el gobernante; la renuncia a los derechos es irrevocable

Liberalismo

Los individuos conservan la mayoría de los derechos naturales; el poder gobernante es revocable

Democracia

El contrato crea la “voluntad general”; al obedecerla, el individuo se obedece a sí mismo, sigue tan libre como antes.

 

5. UTOPIAS POLÍTICAS

En la historia del pensamiento, la utopía ha encarnado el anhelo humano de crear una sociedad perfecta. Aunque ésta nunca se pueda alcanzar, sus objetivos pueden ayudar al hombre a mejorar el mundo real.

Utopía se llama a un sistema ideal en el cual los individuos desarrollan su existencia en condiciones perfectas. En un sistema social perfecto, pero imposible de llevar a cabo. El adjetivo “utópico” se aplica, por lo tanto, a aquellas reformas sociales y actuaciones que se presumen imposibles.

La palabra utopía, que deriva de las palabras griegas ou (no) y tópos (lugar), fue empleada por el humanista inglés Tomás Moro para dar título a su obra, Utopía (1512). Moro describía en ella un estado pagano y colectivista cuyas instituciones políticas y sociales estaban completamente guiadas por la razón. Describiendo la isla imaginaria de Utopía, Moro pretendía mostrar el contraste con la organización política real de la Europa cristiana de su tiempo. Aunque la utopía de Moro no fue la primera, ni había de ser la última en ser escrita, la extraordinaria difusión que tuvo el libro en la Europa de su tiempo, determinó la consagración como nombre genérico.

La República de Platón es, de alguna manera, la primera obra política europea con carácter utópico ya que, tal como el propio Platón tuvo ocasión de comprobar, la polis ideal que allí  se planeaba, era muy difícil de poner en práctica, principalmente porque el hombre platónico no existe. Siendo ya anciano, Platón rectificó parte de su proyecto político en su obra Las Leyes.

A partir del Renacimiento las utopías políticas proliferaron: Tomás Moro: Utopía; F.Bacon: Nueva Atlántida; Campanella: La Ciudad del Sol.

La Ilustración fue la época donde lo que parecía imposible fue posible: Se acabó con el absolutismo en muchos países europeos gracias a los ideales ilustrados de libertad, igualdad y fraternidad extendidos por la Revolución Francesa (1789) y la Independencia de los Estados Unidos de América del Norte. La democracia empezó a verse como la única alternativa política para luchar contra la desigualdad y la alienación de los derechos civiles.

El siglo XIX  y principios del XX supusieron el momento de mayor efervescencia de las utopías políticas de las que destacamos el socialismo utópico (y no el científico de Marx y Engels ya que estos no se consideraban  utópicos) y el anarquismo.

 

SOCIALISMO UTÓPICO: A finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX, la clase burguesa pasa a ser la clase dominante y explotadora de la era industrial. Debido a esto, nacen distintos individuos que movidos por la necesidad de un cambio social, proponen una serie de ideas que más tarde serían agrupadas bajo el nombre de socialismos utópicos.

El nombre de socialistas utópicos corresponde a una diferenciación de la época para distinguirlos del socialismo científico, pues se suponía que las propuestas de estos autores eran irrealizables y no tenían sustentación científica.
 
Fourier, en Francia, pretendió solucionar los problemas sociales por medio de los falansterios: grandes asociaciones de producción y consumo que proporcionaban todo lo necesario para la vida de sus habitantes y en las que los intereses de los diversos individuos se armonizaban entre sí.

Owen, en Inglaterra, fundó las primeras cooperativas o comunidades de trabajadores, en las que todos participaban tanto en la organización como en los beneficios.

Al filósofo y político Francés Pierre Proudhon (1809-1865) se le considera tanto como socialista utópico como anarquista al proponer remplazar el Estado por una federación de comunas libres, abogando por el valor de la libertad y la fraternidad entre los seres humanos.

 

MARX MARX: ALIENACIÓN Y MATERIALISMO HISTÓRICO

La filosofía de Marx se distingue por su carácter antiteórico y comprometido respecto al esfuerzo de liberación de la clase obrera frente a la sociedad burguesa que se había ido formando a consecuencia de la Revolución Industrial a partir de finales  s. XVIII.

            MATERIALISMO HISTÓRICO

Marx, plantea la necesidad de hacer un análisis científico del capitalismo, estudiando la historia y las diversas estructuras económicas que la han determinado. Así propone el materialismo histórico, que es una prolongación del materialismo dialéctico de Engels. Pero a diferencia del materialismo de Feuerbach que es objetivo, el de Marx es subjetivo, es decir, el  hombre debe ser considerado como un sujeto protagonista de su vida y de la historia.

Según Marx  la historia es explicable mediante leyes y se caracteriza por la lucha de clases, además considera que la historia evoluciona por causas materiales, siendo la estructura la que determina la superestructura.

La historia viene determinada por las relaciones económicas de producción, determinadas a su vez por los modos de producción. Aclaremos términos:

En su análisis de la historia distingue entre ESTRUCTURA o infraestructura, que  es el conjunto de elementos materiales que resultan fundamentales en el funcionamiento y en la evolución de una sociedad, y no es otra cosa que la economía.  Y la SUPERESTRUCTURA, que es el conjunto de ideas y creencias de tipo social, político, religioso, jurídico, filosófico, etc., mediante las cuales se intenta organizar el conjunto de las relaciones humanas. Pero son las relaciones de producción las que dan origen, en última instancia a la ideología o superestructura y a la estructura jurídico-política del Estado. En la sociedad capitalista es la burguesía la que ejerce el control económico, por lo tanto también ejerce el control ideológico, imprescindible para  la perpetuación del poder de las clases dominantes.
           
Las FUERZAS PRODUCTIVAS: son todos aquellos medios, instrumentos y la propia actividad humana mediante los cuales los individuos humanos intervienen en la producción

Las RELACIONES DE PRODUCCIÓN son las que se establecen entre los propietarios de los medios de producción y los productores directos en un proceso de producción determinado (trabajadores o proletarios).

            Según Marx, la historia y su evolución son el resultado de la lucha de clases, lo cual va dando lugar al cambio de los MODOS DE PRODUCCIÓN, estos últimos son la manera de producir los bienes materiales según las diversas sociedades y se relacionan con la posesión de los medios de producción, según sean privados o colectivos. Marx distingue los siguientes modos: Primitivo; asiático, esclavista, feudal, capitalista y socialista, en este último la propiedad de los medios de producción es colectiva.

            Además, otras categorías fundamentales del materialismo histórico son su distinción entre VALOR DE USO  y VALOR DE CAMBIO y PLUSVALÍA:

El VALOR DE USO es lo que la cosa vale en sí misma o en relación a la necesidad humana que satisface. El VALOR DE CAMBIO, también llamado mercancía, es el que impone la ley de la oferta y la demanda.

Marx denuncia que a lo largo de la historia se ha tendido a anular los valores de uso y a ser sustituidos por los valores de cambio, es decir, se ha tendido a valorar a los objetos, animales y hasta los seres humanos y sus actividades por su precio en el mercado. El mismo obrero ya no es considerado como un ser humano, sino como una mercancía.

El materialismo histórico  denuncia la situación de las clases obreras en el sistema capitalista, que explota al obrero obteniendo así PLUSVALÍA, que es el beneficio que se obtiene del trabajo de cada trabajador una vez que se ha restado lo que cuesta el trabajador (salario) del valor de lo producido por él, que siempre es muy superior al salario.

La economía capitalista está condenada al COLAPSO porque su propio desarrollo, supone la guerra de todos contra todos: los capitalistas son rivales entre sí y la libre competencia hará que  los medios de producción se vayan concentrando cada vez más en unos cuantos capitalistas. Sin embargo, Marx cree que, antes de que la situación anterior se radicalice, el proletariado irá tomando conciencia de su auténtica situación, y se unirá para acabar con la opresión y provocar así la crisis del capitalismo mediante la praxis revolucionaria: el capitalismo, que será sustituido por el socialismo, el cual consiste básicamente en la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, que pasarán a pertenecer a los trabajadores. Esta situación de dominio obrero se asegurará mediante la Dictadura del proletariado, en ella se abolirá la propiedad privada de los medios de producción, desaparecerá la explotación. El socialismo evolucionará hacia una sociedad comunista, en la cual desaparecerá el Estado como medio de dominación. Surgirá una sociedad de trabajadores libres, en la que se aplicaría la máxima de "de cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades".


ALIENACIÓN Y SUS FORMAS

          La filosofía de Marx se distingue por su carácter antiteórico y comprometido respecto al esfuerzo de liberación de la clase obrera frente a la sociedad burguesa que se había ido formando a consecuencia de la Revolución Industrial a partir de finales  s. XVIII.

Marx señala que en la sociedad capitalista tanto la estructura (o infraestructura) como la superestructura se encuentran alienadas. Alienación significa desposesión, pérdida de algo que nos pertenece, y por extensión falsa conciencia respecto a la realidad en que nos encontramos.

Son las relaciones de producción las que dan origen, en última instancia a la ideología o superestructura y a la estructura jurídico-política del Estado. En la sociedad capitalista es la burguesía la que ejerce el control económico, por lo tanto también ejerce el control ideológico, que es el perfecto instrumento para ocultar la realidad de cara a su manipulación y la perpetuación del poder de las clases dominantes. El estudio de la ideología es imprescindible para su eliminación práctica

La principal alienación es ESTRUCTURAL, económica, y es la que padece el obrero en el sistema capitalista. El hombre no es un objeto, dirá Marx, sino un sujeto transformador de la realidad a través del trabajo, en las sociedades industriales la relación que el trabajador establece con el producto de su trabajo no es nada creativa. El trabajo en cadena impide la identificación del trabajador con el producto creado en parte por él. El mismo trabajador, al convertirse en un asalariado vendiendo su propio tiempo, queda reducido a objeto, a mercancía o valor de cambio, a puro medio en manos del capitalista, sufriendo así alienación. La alienación principal, la que padece el obrero consiste básicamente en que el hombre se convierte en un objeto y no un sujeto. El objetivo de Marx a este respecto consiste en la abolición de la propiedad privada de los medios de producción.

            Así como la estructura económica está alienada, también lo está la superestructura. Cabe hablar, pues, de alienación  SUPERESTRUCTURAL O IDEOLÓGICA, a su vez, en ésta podemos distinguir entre alienación social, política, religiosa y metafísica.
 
            La ALIENACIÓN SOCIAL consiste en la división de la sociedad en clases. En la sociedad capitalista los seres humanos quedan clasificados de acuerdo con los bienes materiales que poseen. El objetivo marxista consistirá pues en la eliminación de todas las clases.    
                                          
           
La ALIENACIÓN POLÍTICA es el resultado de la división del trabajo: unos mandan y otros obedecen. El Estado, en lugar de servir a la sociedad tiende a esclavizarla en provecho de los intereses de los gobernantes.de ahí que Marx señale que el obrero no tiene patria y que predique el internacionalismo proletario: “proletarios de todos los países, uníos”. Desde este punto de vista la aspiración última de Marx es la abolición del Estado, de todos, y convertir el mundo entero en patria de la humanidad.

            La ALIENACIÓN RELIGIOSA consiste en la evasión de la realidad hacia un mundo trascendente e ilusorio, que sirve de consuelo y esperanza para una situación mundana desgarradora e injusta. En este aspecto Marx rechaza todas las religiones y niega toda trascendencia, según él la religión es el opio del pueblo, pues tiende a adormecer la praxis revolucionaria y la liberación de los seres humanos.
 
            La ALIENACIÓN METAFÍSICA o FILOSÓFICA consiste en servir de justificación racional al orden establecido, La filosofía según  Marx se ha limitado a interpretar el mundo, pero dicha interpretación no ha sido inocente: oculta las relaciones de poder y dominación de una sociedad profundamente clasista  que justifica la explotación del hombre por el hombre.

 

            Marx cree que el único modo de acabar con la alienación es haciendo que  el proletariado tome conciencia de su auténtica situación, y se una para acabar con la opresión y provocar así la crisis del capitalismo mediante la praxis revolucionaria: el capitalismo, que será sustituido por el socialismo, el cual consiste básicamente en la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, que pasarán a pertenecer a los trabajadores. Esta situación de dominio obrero se asegurará mediante la Dictadura del proletariado, en ella se abolirá la propiedad privada de los medios de producción, desaparecerá la explotación. El socialismo evolucionará hacia una sociedad comunista, en la cual desaparecerá el Estado como medio de dominación. Surgirá una sociedad de trabajadores libres, en la que se aplicaría la máxima de "de cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades"

 

 

bAKUNINANARQUISMO: La base del pensamiento anarquista en la filosofía política moderna proviene de muy variados criterios a cerca de cómo debería ser una sociedad sin autoridad impuesta. Desde el mutualismo de Proudhon, quien participó activamente en uno de los ensayos antiautoritarios más significativos, la Comuna de París, el anarco-comunismo de Pedro Kropotkin, el anarquismo individualista de Max Stirner hasta el anarcosindicalismo de lucha de clases de Bakunin.

El anarquismo alcanzó publicidad masiva por las acciones violentas realizadas por algunas de sus facciones más radicales contra dirigentes e intereses de Europa y América.

Los principios fundamentales en los que se basa el anarquismo son:

Humanismo: Piensan que el ser humano es bueno por naturaleza. Opinan que es la imposición de la opresión de la autoridad la que provoca la corrupción en la convivencia entre las personas. Los libertarios exaltaron bastante aquello de la bondad innata, no obstante en el último tiempo hay grupos que no hablan ni de maldad ni bondad, pues no somos ángeles ni diablos, somos humanos.

Acción Directa: Defienden que para solucionar los problemas sociales no hay que delegar en nadie, sino que hay que actuar directamente contra el problema en cuestión, ese es el significado de acción directa. Sin embargo, en numerosas ocasiones, este concepto ha sido erróneamente entendido como una llamada a realizar "acciones violentas". La "acción directa", podría resumirse de esta manera: "sáltate la burocracia".

Apoyo mutuo: Este es el principio básico de solidaridad que siguen normalmente los grupos anarquistas. Kropotkin, en su famosa obra El Apoyo Mutuo, explica los motivos por los cuales las sociedades se deben basar en este principio y lo ilustra con numerosos ejemplos, tanto del comportamiento de los animales como de elementos de diferentes culturas humanas.

Pedagogía libertaria: La enseñanza es un pilar fundamental de la lucha antiautoritaria. El movimiento anarquista usa la educación para tratar de construir al individuo librepensador, consciente y crítico que sea capaz de construir la futura sociedad anarquista. Mediante multitud de recursos tales como ateneos libertarios, publicaciones periódicas, edición y difusión de texto, creación de alternativas educativas a las establecidas.

Violencia y no-violencia: Entienden que el Estado o cualquier otra institución que ostenta poder engendran la violencia, al ser aquellos que ostentan el poder quienes coartan la libertad de los demás individuos. La diferencia de criterios surge a la hora de confrontar dicha violencia impuesta por el Estado. Hay anarquistas que creen en el uso de la violencia como medio para alcanzar sus fines, y otros que se encuentran vinculados a movimientos pacifistas.

En la actualidad pueden parecer proyectos utópicos el pacifismo, el feminismo, la lucha contra la desigualdad económica, el ecologismo… sin embargo, tal como decían por ahí, se puede hacer posible lo imposible, se puede creer porque es absurdo y la imaginación puede llegar al poder… El pesimismo nunca conduce a nada interesante (esto no es cierto si y sólo si se considera que el suicidio es interesante)